NACIONALES
12 de abril de 2026
Cumbre en Corrientes: Macri - Valdés ¿El Plan B de la Oligarquía?
Frente al incierto destino del experimento de Javier Milei, los sectores más tradicionales del poder en Argentina han comenzado a activar sus mecanismos de defensa. La llegada de Mauricio Macri a Corrientes para reunirse con Gustavo Valdés no es una visita de cortesía, sino el despliegue de una estrategia de supervivencia. Ante el temor de un derrumbe del modelo libertario, la oligarquía federal busca consolidar un plan de contingencia: una extrema derecha de "buenos modales" que asegure el mismo destino de exclusión pero con formas institucionales.
La política nacional se mueve hoy bajo el signo de la fragilidad. Mientras el gobierno de Javier Milei transita por una delgada línea entre el ajuste salvaje y la resistencia social, los actores reales del poder —aquellos que ostentan el control de la tierra, la justicia y las cajas provinciales— han decidido que no pueden quedar pegados a un solo destino. En ese contexto, la cena del próximo 17 de abril entre Mauricio Macri y Gustavo Valdés debe leerse como lo que es: la puesta en marcha del Plan B de la oligarquía.
Mismo destino, distintos modales
Este rearmado político no busca una moderación real, sino la construcción de una alternativa de extrema derecha con buenos modales. El objetivo, el puerto y el destino final son exactamente los mismos que los del experimento libertario: una profundización del modelo de concentración de riqueza y ampliación de la brecha social. La diferencia es meramente estética.
Mientras el oficialismo nacional apuesta por la ruptura y la estridencia, esta alianza intenta vender una extrema derecha previsible, alineada con figuras como Donald Trump pero cuidando las formas republicanas. Buscan ofrecer el mismo modelo de exclusión, pero con una presentación "institucional" que les permita seducir a quienes hoy se espantan por los modos de la Casa Rosada, aunque el puerto de destino sea idéntico para el bolsillo del pueblo.
Provincias Unidas: El seguro de los dueños del poder
El establishment correntino observa con cautela los vaivenes del "anarcocapitalismo". Saben que el modelo de Milei es una apuesta de alto riesgo que, de fracasar, podría arrastrar a todo aquel que no tenga un refugio propio. Por eso, el relanzamiento del PRO en el NEA busca reconstruir ese búnker de contención. Para los Valdés , Macri es el aliado estratégico que le permite mantener un pie en la mesa nacional mientras preserva el blindaje de su provincia, donde el oficialismo controla el 90% del mapa mediático y maneja con mano de hierro el Poder Judicial.
Bajo la fachada de un nuevo federalismo en el espacio “Provincias Unidas”, lo que realmente se busca es la confederación de los gobernadores para negociar en bloque ante un eventual vacío de poder. Macri, en su rol de "tutor" de este proceso, viene a aceitar esos vínculos. No vienen a discutir cómo mejorar la vida del correntino que no llega a fin de mes; vienen a discutir cómo proteger su hegemonía si el plan económico nacional implosiona.
La sociedad como espectadora
Apuestan, como siempre, al silencio de los sectores postergados y a esa valentía obediente que nos ha domesticado históricamente. Saben que en Corrientes cuentan con un sistema de mayorías fabricadas y una prensa adicta que se encargará de vender esta cumbre como un acto de "reflexión patriótica".
Mauricio Macri y Gustavo Valdés no se reúnen para salvar al país; se reúnen para salvarse ellos del país. El "Plan B de la oligarquía" es la confesión de que no confían en el futuro, sino en su capacidad de resistencia para seguir mandando a pesar de todo.
La pregunta para los correntinos es si seguiremos siendo el decorado de estas cenas de gala o si finalmente entenderemos que el Estado es la gente, y no la propiedad privada grupos que siempre tiene una balsa lista mientras el resto del barco se hunde.
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