NACIONALES
16 de abril de 2026
La estafa estadística: 46 puntos de inflación ocultos y el "dibujo" técnico del INDEC
¿Es posible ocultar casi 12 puntos de inflación acumulada por desidia técnica? Un profundo análisis basado en datos del CEPA y publicado por el periodista Raúl Dellatorre en Página/12 revela que el Gobierno de Javier Milei está midiendo la crisis de 2026 con una "regla" de 2004. Al postergar la actualización de la canasta de consumo, el INDEC ha dejado debajo de la alfombra una inflación acumulada del 339,8%, mientras el dato oficial se queda en el 293,4%. Un desfase del 11,8% que funciona como una herramienta política para licuar salarios y jubilaciones.
El anacronismo como arma de ajuste
La discusión, que en enero provocó la renuncia del director del INDEC, Marco Lavagna, no es meramente técnica. Es política. Actualmente, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mide con la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de hace más de 20 años. En dos décadas, el patrón de consumo de los argentinos cambió radicalmente: hoy gastamos mucho más en servicios y transporte que en 2004, pero el INDEC sigue dándole un peso excesivo a rubros que hoy no lideran las subas.
Si se utilizara la encuesta de 2017/18 (la última disponible y más real), la inflación de marzo no habría sido del 3,4%, sino del 3,54%.
Los rubros "pisados": ¿Dónde está la diferencia?
El informe del Centro de Economía Política (CEPA) desglosa con precisión quirúrgica dónde se produce la estafa estadística al subestimar los rubros que más presionan al alza:
Vivienda y Servicios Públicos: Para el INDEC pesan el 9,4%. La realidad muestra que pesan el 14,5%. Al "achicar" este rubro, el impacto de los tarifazos en luz y gas parece menor en el índice general.
Transporte: Debería incidir un 14,3%, pero el Gobierno lo mide al 11%.
Alimentos: Aquí ocurre lo contrario. Se le da un peso del 23,4%, cuando hoy representa menos en la canasta promedio en comparación con los servicios. Como los alimentos subieron al promedio (3,4%), usarlos como "ancla" permite que el número final no explote.
Educación y Comunicación: Ambos rubros están subponderados, ignorando que los aumentos en cuotas escolares y telefonía superaron con creces el promedio general.
La meta del presupuesto: Una ficción superada
La gravedad del dato se magnifica al contrastarlo con las promesas oficiales. La estimación del Gobierno en el Presupuesto para todo el año 2026 era de un 10,1%.
En solo 3 meses, la inflación acumulada oficial ya alcanzó el 9,4%.
Si tomamos la inflación bien medida, esa meta ya se superó: llegamos al 10,1% en el primer trimestre.
La inflación acumulada "bajo la alfombra"
Desde la asunción de la actual gestión hasta marzo de 2026, los números arrojan dos realidades paralelas:
Dato INDEC (Oficial): 293,4% acumulado.
Dato Actualizado (Real): 339,8% acumulado.
La diferencia es de 46,4 puntos porcentuales. Una brecha del 11,8% que el bolsillo siente en cada compra, pero que el Gobierno decide no medir para evitar que las paritarias y las jubilaciones le ganen a la suba de precios.
El impacto distributivo
Como señala la investigación de Dellatorre, esta "desidia" estadística no es casual. El IPC es la referencia para el ajuste de haberes. Al subestimar lo que más aumenta, el Ejecutivo logra una licuación de ingresos por decreto técnico. La pérdida del poder adquisitivo no desaparece por no medirla; simplemente se oculta detrás de una metodología antigua, castigando especialmente a los deciles más pobres de la sociedad cuya canasta está asfixiada por el transporte y las tarifas.
Fuente: Investigación de Raúl Dellatorre para Página/12 e informe técnico del Centro de Economía Política (CEPA).
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