Alerta financiera: La morosidad en las familias argentinas trepó al 9,3% al cierre de 2025
Según datos del BCRA, mientras el Gobierno impulsa el crédito privado, la capacidad de pago de los hogares se desploma. En entidades no bancarias, la mora supera el 22%, reflejando el ahogo de los sectores más vulnerables.
El sistema financiero argentino muestra señales de alerta máxima. El último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) revela que la irregularidad en el pago de créditos al sector privado alcanzó el 5,5% general, pero el dato se vuelve dramático al desagregarlo: la mora en las personas físicas saltó al 9,3%.
El fin del "aguantar" con la tarjeta: El deterioro responde principalmente al retraso en el pago de créditos personales y prendarios. La falta de una recomposición salarial real, sumada a una inflación que no da tregua —especialmente en el rubro alimentos—, ha empujado a las familias a una situación de "ahogo financiero".
La "trampa" del sistema no bancario: La situación es crítica fuera de los bancos tradicionales. En cooperativas y financieras de consumo, el índice de morosidad escala al 22,8%. Estos sectores representan a la población no bancarizada o con empleos informales (como muchos casos en nuestra provincia), que hoy se encuentran atrapados en deudas imposibles de cancelar.
El cambio de modelo económico, que desplazó el financiamiento al sector público por el crédito privado, encuentra su límite en el bolsillo agotado de los trabajadores, justo cuando se discute una reforma laboral que promete mayor inestabilidad.
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Un lapidario balance económico reveló que el gobierno de Javier Milei dispuso de una histórica masa de recursos cercana a los 110.000 millones de dólares en poco más de dos años de gestión. Pese a gozar de un "viento de cola" excepcional motorizado por cosechas récord, el superávit energético de Vaca Muerta y masivos salvatajes financieros de los Estados Unidos y el FMI, las divisas se diluyeron en la especulación financiera. Mientras tanto, la economía real acusa el impacto: se destruyeron más de 270.000 empleos registrados, cerraron miles de pymes y la morosidad de las familias argentinas alcanzó picos históricos.
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El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, lanzó una dura advertencia sobre el crítico escenario social que atraviesa el país producto de las medidas económicas nacionales. El arzobispo denunció un marcado incremento en la cantidad de personas que acuden a las instituciones religiosas y a Cáritas en busca de sustento diario. Además, expuso una situación alarmante: la interrupción por parte del Estado de los pagos destinados a las prestaciones por discapacidad, un recorte que pone en jaque el sostenimiento de obras clave de la Iglesia como los cotolengos de Don Orione.
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