NACIONALES
11 de marzo de 2026
La crisis no da respiro: el consumo cae y no hay señales de recuperación
El bolsillo del trabajador está al límite y los comercios lo sienten en carne propia. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) lanzó una señal de alerta roja: la caída del consumo es persistente y, según el sector, no hay indicios de que la situación mejore en el corto plazo.
Los números que confirman el freno
El informe de CAME sobre las ventas minoristas arroja datos preocupantes que reflejan la profundidad del estancamiento económico. La realidad en los mostradores es el termómetro más fiel de la crisis:
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-5,2% fue la caída interanual de ventas en diciembre.
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30% de los comerciantes aseguró que su situación empeoró respecto al año pasado.
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6 de cada 7 rubros cerraron el mes con números en rojo.
Un círculo vicioso que golpea al trabajador
¿Qué hay detrás de estos números? Tal como venimos advirtiendo desde este espacio, la economía no es una isla. Ricardo Diab, referente de CAME, lo dejó claro al explicar la relación directa entre producción y consumo: "Nuestros clientes son los trabajadores. Si las unidades productivas cierran o reducen actividad, el consumo se desploma".
El círculo vicioso parece estar completo: la caída de la industria genera menos empleo, lo que deriva automáticamente en menos capacidad de compra. En sintonía con esto, desde la Federación de Industriales de Santa Fe (Fisfe) fueron contundentes: sin valor agregado y sin una protección real a la industria nacional, el resultado inevitable son sueldos paupérrimos.
El ajuste y la pérdida de poder adquisitivo
El escenario actual muestra un ajuste que está provocando no solo el cierre de comercios de cercanía, sino una pérdida histórica del poder adquisitivo. Mientras los costos fijos suben y la inflación no da tregua, el vecino común se ve obligado a recortar consumos básicos.
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