Goya: El grito de Alal que el ajuste no puede silenciar
A cinco meses del cierre de la textil Alal, el conflicto en Goya entra en una fase de máxima tensión. Con 260 trabajadores despedidos que aún no han percibido un solo peso de sus indemnizaciones, la lucha se traslada ahora a los grandes escenarios oficiales. Mientras la política inaugura obras y se prepara para la fiesta, cientos de familias correntinas denuncian el abandono y la falta de respuestas de una firma que cerró sus puertas dejando un tendal de desocupados en una economía que ya no ofrece red de contención.