NACIONALES
21 de febrero de 2026
El "modelo" golpea al corazón productivo: La histórica fábrica Pauny entra en crisis y pone en alerta a Córdoba
La cuarta empresa de tractores del país sufre suspensiones y rebaja de salarios. La apertura de importaciones facilita la competencia desigual: a pocas cuadras de la planta, ya se ensamblan unidades importadas de la India.
La crisis económica y la política de apertura comercial del Gobierno Nacional han impactado de lleno en uno de los emblemas de la industria metalmecánica argentina: Pauny. La fábrica, ubicada en Las Varillas, Córdoba, atraviesa un escenario de plena incertidumbre que mantiene en vilo a toda la región.
Pauny, que nació en 2002 como una cooperativa de trabajadores tras la quiebra de Zanello, llegó a ser la principal vendedora de tractores del país. Hoy, la realidad es diametralmente opuesta. Tras cerrar un 2025 con suspensiones y recortes horarios, el inicio del 2026 no trae alivio. La caída del mercado interno y la falta de créditos blandos para el sector agroindustrial han dejado a la firma en una posición de extrema vulnerabilidad.
Competencia desigual y desolación local
El dato que más indigna en Las Varillas es la presencia, a solo diez cuadras de la planta de Pauny, de una empresa colega que ha decidido dejar de producir para dedicarse al ensamblado de tractores de menor porte traídos directamente de la India. Esta sustitución de trabajo local por componentes extranjeros es el resultado directo de la política económica vigente.
800 familias en vilo
La preocupación alcanza a los 500 empleados directos y casi 300 indirectos que dependen de Pauny. En una ciudad que en 2023 apoyó masivamente el proyecto de Javier Milei, hoy la sensación térmica es de angustia. "Pauny le da el valor a Las Varillas, si la fábrica estornuda, la ciudad se enferma", resumen los conocedores de la región.
Las expectativas de la firma están puestas en la ExpoAgro de marzo en San Nicolás, esperando un giro en la política crediticia nacional. Mientras tanto, el "fantasma Zanello" y el cierre de la histórica fábrica de alfajores La Paila (también por el impacto de las importaciones) configuran un mapa de desindustrialización que comienza a generar un fuerte malestar en el interior productivo.
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Las transferencias a las provincias se desplomaron un 54% y arrastran al interior al colapso
El último análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sobre la ejecución presupuestaria de abril desnudó el mecanismo de estrangulamiento financiero que ejecuta la Casa Rosada. Las transferencias corrientes a las jurisdicciones subnacionales cayeron un abrumador 54,1% real interanual, secundadas por un hachazo del 48,9% a las universidades nacionales y un recorte del 81,6% en subsidios. Mientras los ingresos tributarios caen por la recesión y el superávit financiero real del Gobierno Federal se desinfló un 64,6%, las provincias y municipios sufren las consecuencias directas de un ajuste que vacía las arcas locales. Frente a esta sangría de recursos que pertenecen a los correntinos, la complicidad de los gobernantes alineados los convierte en corresponsables políticos de la parálisis del interior productivo.El ajuste de Milei sepultó los salarios docentes
Una pormenorizada investigación periodística basada en datos de la Secretaría de Educación de la Nación y el INDEC revela el estado de colapso y fragmentación que sufre la docencia argentina bajo la gestión de Javier Milei. Con la eliminación del FONID, una devaluación inicial del 118% y un recorte real del 30% en el gasto educativo nacional, la enorme mayoría de las provincias condena a sus maestros a salarios de indigencia que no cubren los 1.469.768 pesos de la Canasta Básica Total. Mientras el Gobierno Federal exhibe un superávit de cartón, las aulas se sostienen gracias al pluriempleo, las changas de fin de semana y las colectas solidarias de los propios educadores.
