El aumento "de burla" para los jubilados: Menos de 10 mil pesos que no alcanzan ni para un kilo de carne
Con el último dato de inflación, se confirmó que el aumento de las jubilaciones en febrero será de apenas el 2,8%. Para quien cobra la mínima, esto significa un incremento de $9.780, una cifra que humilla a nuestros abuelos mientras el Gobierno sigue priorizando el pago de la deuda externa.
En medio del ajuste feroz que venimos denunciando en Radio Éxito, los números no mienten: el aumento de la Anses para febrero es, literalmente, una limosna. Según los datos del INDEC, esos $9.780 apenas alcanzan para comprar un par de cosas básicas antes de que se esfumen.
¿Qué compra un jubilado con su aumento?
Para que nos demos una idea de la magnitud de la estafa, con la suba de febrero un jubilado podría comprar solo UNA de estas opciones:
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Asado: Apenas 600 gramos (ni un kilo para el domingo).
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Pan: 2 kilos y medio de pan flauta.
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Manteca: 2 paquetes y medio de 200 gramos.
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Yerba: 4 paquetes de medio kilo.
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Champú: Una botella y media.
La jubilación como variable de ajuste: Este aumento de "dos kilos de pan" no es casualidad. Es el resultado de un sistema que usa a los jubilados para financiar el superávit y pagar la deuda de 2.500 millones de dólares de las provincias. Desde que asumió Milei, se estima que cada jubilado perdió, en promedio, casi 5 millones de pesos de su bolsillo frente a la inflación.
Hoy, la jubilación mínima apenas cubre un tercio de lo que una persona mayor necesita para vivir dignamente. Mientras en los despachos de Buenos Aires celebran el "2,8% de inflación", en los mostradores de nuestros barrios la realidad es que a nuestros viejos les están robando la soberanía de su propia mesa.
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