Violencia sin límite en Tres de Febrero: un niño de 12 años murió en un tiroteo con la Policía tras un intento de robo
Se llamaba Uriel Alejandro Giménez. Murió dentro de un auto baleado tras una persecución policial en Tres de Febrero. El caso, que ya tiene a dos policías bajo investigación, desnuda la realidad de los "niños soldados" del conurbano y la falta de respuestas del Estado más allá del gatillo.
La madrugada en el barrio Puerta 8, en Tres de Febrero, terminó con el hallazgo del cuerpo de Uriel Alejandro Giménez en el asiento trasero de un auto. Tenía 12 años. Según el reporte oficial, Uriel viajaba junto a otros dos sujetos que lograron escapar tras un nutrido tiroteo con efectivos de la Policía Bonaerense que intentaron identificarlos.
El vehículo en el que se movilizaban terminó impactando en la zona del barrio Churruca. Al revisar el habitáculo, los agentes encontraron a Uriel ya sin vida, víctima de heridas de arma de fuego. En el lugar se secuestró un arma que, según la versión policial, habría sido utilizada para atacar a los patrulleros.
La justicia ya imputó a dos oficiales para determinar si el uso de la fuerza fue proporcional o si se trató de un caso de exceso. Sin embargo, el dato que hiela la sangre es el "currículum" de Uriel a su corta edad: ya registraba antecedentes por encubrimiento.
El nombre de Uriel se suma a una lista de infancias perdidas. ¿Cómo un chico de 12 años termina en la parte trasera de un auto robado y disparando a la policía? Mientras la política nacional discute la baja de la edad de imputabilidad, la realidad en barrios como Puerta 8 muestra que, para muchos chicos, la ley llega tarde y solo en forma de bala.
Con información de Radio Sudamericana
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